¡Che, boludo, qué quilombo se armó con estos pibes de Gran Hermano! Agustín Guardis, el «Frodo» de la casa, largó todo el verso sobre por qué se enfrió la amistad con Marcos Ginocchio, el campeón que se llevó la guita gruesa. Adentro del reality eran uña y carne, pero una vez afuera, pum, la cosa no cuajó como esperaban. Guardis confesó en una nota que «teníamos un vínculo muy cercano en la casa, nos llevábamos joya. Pero al salir, uno se conoce de verdad y las cosas no terminan como uno imaginaba».
Marcos, por su lado, el «Primo», anduvo de gira por Uruguay en el programa El show de la tarde de Canal 10, y ahí soltó el trapo: «Sí, estamos hablando, pero tuvimos poco tiempo estos días. Seguimos en contacto y nos vamos a juntar». Y remató con un: «Con el tiempo se va a ver con quién tengo más ganas de estar, a quién extraño más, porque hay muchos en la casa». O sea, ni fu ni fa, che, no lo puso como prioridad absoluta. Esto pasó después de que el pibe ganara GH y se mandara a un evento de una agencia de egresados, donde lo rodearon fans como moscas.
El golpe final llegó en ese mismo evento, cuando le preguntaron con qué compañero de la casa se iría de viaje a Bariloche. ¿A quién eligió Marcos? Ni a Agustín, obvio. «Hay muchos, pero quizás al Cone (Quiroga)», dijo, y lo pintó como «divertido y con mucha onda». ¡Imaginate el baldazo de agua fría para Frodo! Alexis «El Conejo» Quiroga no se quedó callado: en un streaming largó «¡Es un animal! Estuvimos hablando de ir a esquiar. Se nota que está disfrutando, es un maestro!». Así que ahí nomás armaron dupla los nuevos amigos.
Y no es la primera vez que Marcos da señales de que la amistad con Guardis no es lo que parecía. Fuentes cercanas dicen que ya lo habían alertado adentro de la casa, pero el pibe igual se distanció post-reality. Mientras tanto, con Gran Hermano Generación Dorada a la vuelta de la esquina, estos ex-participantes aprovechan para tirar fruta y poner en contexto lo que se viene. Guardis, en su revelación, dejó picando si volvería a entrar: parece que el distanciamiento lo hace repensar todo.
En fin, este culebrón de la tele realidad argentina nos muestra que las amistades de la placa duran lo que un pedo en una canasta. Marcos sigue disfrutando su fama, eligiendo con quién juntarse, y Agustín saca la mugre para que todos se enteren. ¿Volverán a ser panas o esto es el fin? El tiempo dirá, pero por ahora, el Prime Time sigue siendo el rey de las declaraciones picantes.
