La Joaqui volvió a emocionar al hablar de su separación de Luck Ra y reveló un detalle íntimo que reavivó el interés por una de las parejas más populares de la música argentina. En televisión, contó que poco antes del final recibió de su entonces novio un regalo romántico y costoso: un ramo de flores valuado en dos millones de pesos.
Según relató la cantante en su paso por PH: Podemos Hablar, el gesto ocurrió apenas una semana antes de irse de viaje, en un momento en el que la relación ya atravesaba su desenlace. La Joaqui se quebró al recordar esa escena y resumió el vínculo con una frase que dejó en claro la intensidad del romance: “Nos amábamos”.
La confesión tomó aún más fuerza porque en redes sociales muchos seguidores vincularon ese testimonio con un video que Luck Ra había publicado tiempo atrás en TikTok. En esa grabación, el músico aparecía entregándole flores y un muñeco de Stitch a La Joaqui antes de viajar a Estados Unidos por el Mundial 2026, acompañado por la frase: “Malcriando a mi novia antes de que me pierda por el Mundial”.
El episodio volvió a poner bajo la lupa la separación entre ambos, confirmada semanas atrás en medio de versiones cruzadas sobre los motivos de la ruptura. Mientras algunas versiones hablaron de diferencias de proyecto de vida, la propia artista pidió públicamente que no se atacara a su expareja en redes, en una señal de que la relación terminó sin escándalos abiertos.
Más allá del final, la historia de La Joaqui y Luck Ra había despertado enorme atención desde que se hizo pública en 2024, cuando comenzaron a dejar señales del romance en redes sociales y luego consolidaron una relación seguida de cerca por sus fanáticos. Durante dos años, se mostraron como una pareja muy querida dentro del ambiente musical, con gestos afectuosos, viajes y apariciones compartidas que alimentaron esa imagen de complicidad.
El nuevo testimonio de La Joaqui sumó un matiz más íntimo a esa historia: el de un amor que, aun cuando ya se encaminaba a su cierre, siguió expresándose en gestos de afecto y en una despedida atravesada por la emoción. En ese contexto, el regalo millonario funcionó no solo como una anécdota llamativa, sino también como una postal del vínculo que ambos intentaron sostener hasta el final.
