Polémica en Palermo: mostraron el cuarto donde murió Liam Payne y desataron la indignación generalizada
Una periodista generó una fuerte controversia al filmarse dentro de la habitación del Hotel CasaSur en Palermo, el mismo cuarto desde donde el cantante británico Liam Payne cayó al vacío el 16 de octubre de 2024, a los 31 años, en circunstancias que aún están bajo investigación judicial. El video, que circuló ampliamente en redes sociales, revivió el dolor de fans y familiares a más de un año de la tragedia, cuestionando la ética periodística en un caso tan sensible. Payne, exintegrante de One Direction, había llegado a Buenos Aires el 30 de septiembre para trámites de visa estadounidense y para disfrutar de su estadía, pero su paso por la Argentina se vio marcado por excesos con drogas y alcohol que culminaron en su muerte.
Los últimos días de Liam en el país fueron un torbellino de excesos, según reconstruyó la Justicia a través de pericias toxicológicas y más de 800 horas de cámaras de seguridad. El cantante se hospedó inicialmente en el Palacio Duhau Park Hyatt con su novia Kate Cassidy, pero el 13 de octubre se mudó al CasaSur en Costa Rica al 6000, Palermo, donde comenzó un consumo intensivo de cocaína y alcohol. El fiscal Andrés Madrea imputó a Braian Nahuel Paiz, mozo de Puerto Madero, por venderle cocaína el 14 de octubre en su domicilio de Agüero 441, y a Ezequiel David Pereyra, empleado del hotel, por entregas el 15 y 16 de octubre. La autopsia reveló 2,7 gramos de alcohol por litro en sangre –cinco veces el límite legal para conducir–, cocaína, metilecgonina y sertralina, un antidepresivo que combinado con drogas provocaba alucinaciones y estupor.
Ese fatídico miércoles 16, Payne desayunó con su amigo Rogelio Nores, empresario argentino imputado inicialmente por homicidio culposo –acusación que fue desestimada por la Cámara Criminal–. Horas después, se exaltó en el lobby por una disputa con dos prostitutas que le reclamaban cinco mil dólares, y el personal del hotel alertó por su estado: «Está sobrepasado de droga y alcohol, tememos por su vida», dijo el jefe de recepción al llamar al 911 a las 17:01. Payne tuvo convulsiones en recepción, fue asistido hasta su habitación en el tercer piso y, al llegar la policía, cayó 12 metros al patio interno, sufriendo politraumatismos fatales. Nores relató que el músico lo echó del hotel, insistiendo en resolver solo el problema, pero cámaras lo muestran «dado vuelta» poco antes del desenlace.
A un año de los hechos, la causa judicial avanza hacia el juicio oral en el Tribunal Oral N°30, presidido por Sergio Paduczak, con Paiz y Pereyra detenidos –el primero en Chacarita y el segundo en Marcos Paz–, acusados de entrega onerosa de estupefacientes. Las querellas de Cheryl Cole, madre del hijo de Payne, y el testimonio del padre Geoff Payne apuntaron inicialmente a Nores, pero la Justicia determinó que Liam actuaba con libre voluntad pese a sus adicciones públicas. Los defensores de Paiz, Fernando y Juan Pablo Madeo Facente, niegan ánimo de lucro y piden traslado a Ezeiza, afirmando que fue un consumo consentido entre adultos, aunque admiten las entregas para compartir.
La irrupción de la periodista en la habitación del CasaSur no solo reavivó el debate sobre el morbo mediático, sino que puso en jaque la sensibilidad hacia una muerte que expuso fallas en el manejo de adicciones y la responsabilidad de quienes rodeaban al artista. Mientras fans argentinos recuerdan sus fotos con hinchas y recitales vistos en mayo para Louis Tomlinson, la polémica subraya cómo un ícono pop como Payne sigue generando titulares en Buenos Aires, entre justicia pendiente y ecos de una tragedia evitable. La familia espera cierre, pero el juicio, posiblemente en la feria de verano, definirá responsabilidades en este caso que conmovió al mundo.
