Moria Casán, conocida por su lengua afilada y franqueza sin filtros, no escatimó en críticas hacia Andrea del Boca durante su aparición en el programa LAM de América TV. La diva del espectáculo analizó el controvertido paso de la actriz por Gran Hermano Generación Dorada en Telefe, que culminó abruptamente con un accidente que la obligó a abandonar la casa.
El incidente, una caída que impactó directamente en su rostro, fue emitido en vivo por el conductor Santiago del Moro y la producción para disipar rumores. Moria expresó empatía inicial: «Me dio mucha pena verla. No hay nada peor que golpearse la cara, pobre mujer». Sin embargo, rápidamente pasó a un tono más incisivo, advirtiendo sobre las repercusiones de esta exposición mediática para Del Boca, quien había estado alejada de los reflectores.
«Le va a costar muy caro esta exposición a ella, más allá de volver a ser la reina en este momento de lo que tanto anhelo, tanta abstinencia tenía», lanzó Casán, recordando el historial de la actriz. Habló de su trato con el entorno de Del Boca, señalando que «siempre tuvo un trato muy de diva para el resto, no saludaba», aunque aclaró que con ella siempre fue educada, en referencia a la madre de la estrella.
La participación de Andrea en el reality no pasó desapercibida para Moria, quien fue tajante al afirmar: «Estar en un reality de semejante exposición genera que el pasado se empiece a remover». A pesar de todo, reconoció el placer que podría sentir Del Boca al retomar la fama: «Volver al ruedo y ser nuevamente una estrella, debe gozarla». Incluso dejó entrever un posible regreso: «Es una niña que vive en un estudio televisivo desde chica, así que todo lo que sea delante de una cámara, lo va a hacer».
El escándalo se amplificó con la reaparición pública de Ricardo Biasotti, ex de Del Boca, y confesiones de otras participantes como Cinzia, quien en Gran Hermano la tildó de egocéntrica e imposible de tratar. «Es muy egocéntrica, es imposible hablar con Andrea. […] Yo no le hablo más», reveló Cinzia, describiendo cómo Del Boca la ignoraba pese a sus intentos de ayuda y admiración. Estas declaraciones pintan un retrato de tensiones internas que Moria Casán no dudó en ventilar, convirtiendo el accidente en el epicentro de un vendaval mediático.
