Santiago Maratea, el influyente streamer con más de tres millones de seguidores, generó una nueva controversia al publicar un video en sus redes sociales donde se lo ve manejando sin cinturón de seguridad y usando el celular, prácticas prohibidas por la Ley Nacional de Tránsito 24.449. La Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) reaccionó de inmediato solicitando la inhabilitación de su licencia de conducir, argumentando que estas conductas representan un alto riesgo para la seguridad vial.
En las imágenes, captadas en modo selfie mientras aparentemente circulaba a alta velocidad por una autopista en su descapotable, Maratea no solo ignora el cinturón –considerado el principal elemento de seguridad pasiva–, sino que también manipula el teléfono para grabar y dirigirse directamente a su audiencia. Este tipo de distracciones, según expertos del Observatorio Vial, es el factor principal de accidentes en Argentina, afectando hasta al 25% de los conductores en ciertos corredores viales y multiplicando el riesgo de siniestros.
La ANSV enfatizó la gravedad del caso no solo por las infracciones en sí, sino por la exposición pública ante millones de seguidores, lo que podría normalizar estas conductas peligrosas entre sus fans. El organismo elevó el pedido de inhabilitación a la jurisdicción correspondiente, lo que implicaría que Maratea deba someterse a evaluaciones adicionales para recuperar su licencia y demostrar su aptitud al volante.
Lejos de asumir responsabilidad, el influencer optó por una respuesta irónica en el mismo video: “Alguno seguro me va a decir: ‘Santiago, no deberías subir un video mientras manejás’, y vos tampoco deberías estar siguiendo a alguien como yo”. Esta actitud despectiva generó repercusiones inmediatas en redes, con usuarios criticando su aparente desprecio por las normas de tránsito y algunos acusándolo de colocarse por encima de la ley.
El incidente pone de manifiesto un debate recurrente sobre la responsabilidad de los influencers con gran alcance: mientras Maratea acumula millones de interacciones, organismos como la ANSV insisten en que la visibilidad amplifica el impacto de las infracciones, potencialmente incentivando comportamientos riesgosos en la sociedad. Por ahora, el proceso administrativo avanza, y se espera una resolución que podría dejar al streamer sin licencia por un tiempo indefinido.
