Cristian U volvió a quedar en el centro de la escena mediática tras lanzar duras críticas contra Santiago del Moro y la actual edición de Gran Hermano. En una entrevista con el ciclo Desayuno Americano (América TV), el ganador de la edición 2011 del reality habló sin filtros, cuestionó el rol del conductor y sugirió que sus opiniones le habrían cerrado la puerta en los programas vinculados a Telefe. Según su relato, el conflicto se habría profundizado a partir de sus comentarios públicos sobre el desempeño de Del Moro al frente del reality.
El ex participante afirmó que notó un cambio contundente en la relación con la pantalla de Telefe desde que comenzó a criticar al conductor. Señaló que antes solía ser convocado con frecuencia a los programas asociados a Gran Hermano, pero que esas invitaciones dejaron de llegar. En ese sentido, sostuvo que Del Moro es “la figura fuerte” del canal y que, si alguien se expresa en su contra, es lógico que quede afuera de futuras participaciones. A su entender, no se trata de una casualidad, sino de una consecuencia directa de haber manifestado una opinión negativa sobre la figura central del ciclo.
Lejos de suavizar el tono, Cristian U profundizó sus cuestionamientos y apuntó al carácter y la forma de trabajar de Santiago del Moro. Aseguró que al conductor “no le gusta que hablen de él y mucho menos que hablen mal”, pero remarcó que no está dispuesto a retractarse de lo que dijo. Subrayó que no se considera un “alcahuete” y que no depende económicamente de la televisión para sostenerse, por lo que se siente con libertad para expresar lo que piensa sin temor a represalias. Para él, responder con sinceridad cuando se le pregunta es parte de su identidad y no algo que esté dispuesto a negociar.
En cuanto al desempeño de Del Moro dentro de Gran Hermano, Cristian U aclaró que, desde su perspectiva, nunca le faltó el respeto, pero sí cuestionó con fuerza la manera en que conduce el programa. Consideró que, por la experiencia que tiene en medios, podría hacerlo mejor y que debería “bajar el ego y la soberbia de querer ser el centro”, dado que el formato del reality es lo suficientemente potente por sí mismo. Afirmó que Gran Hermano es un formato probado a nivel mundial y que no necesita que el conductor se coloque en el foco de atención permanente, sino que el protagonismo debería recaer principalmente en los participantes y en la dinámica interna de la casa.
Sobre el final, el ex ganador realizó una reflexión más amplia sobre el tratamiento que reciben los participantes del reality en la Argentina. Comparó el fenómeno local con lo que ocurre en otros países, como Brasil, donde, según él, quienes pasan por el programa salen “mega famosos” y capitalizan esa exposición. En cambio, sostuvo que en el país los ex participantes suelen ser ridiculizados por haber formado parte de un reality, lo que revela, a su entender, que algo se está haciendo mal en la manera en que se construyen y se gestionan las figuras surgidas de este tipo de formatos televisivos. Desde su mirada, la industria aún no aprendió a potenciar a estos protagonistas, y eso también es parte del problema que denuncia.
