El periodista Samuel «Chiche» Gelblung fue nuevamente internado, a pocos días de haber dejado el sanatorio tras una prolongada y compleja hospitalización. Según confirmaron fuentes de su entorno a Teleshow, el conductor de 82 años se encuentra en la guardia, en observación, debido a que algunos valores clínicos no arrojaron los resultados esperados. Los médicos decidieron mantenerlo bajo control para monitorear de cerca su evolución y evitar nuevas complicaciones.
Este regreso a la clínica se produce tras una internación que se extendió por casi 30 días, período en el que el periodista estuvo al borde de perder no solo una pierna, sino también la vida. Todo se desencadenó a partir de una trombosis en el tobillo, cuadro al que se sumó una caída previa en su casa, con un fuerte golpe en el ojo izquierdo. Lo que en un principio parecía un problema controlable terminó agravándose, hasta requerir cuidados en terapia intensiva y la colocación de dos stents en una de sus piernas para intentar revertir la obstrucción arterial.
Durante esa larga estancia en el sanatorio, Gelblung atravesó diversas complicaciones vinculadas a su delicado estado general y a antecedentes recientes de salud. En los últimos meses ya había sido noticia por internaciones previas, descompensaciones en su domicilio y procedimientos de alta complejidad, que incluyeron intervenciones cardiovasculares y tratamientos para cuadros infecciosos. Su edad y la acumulación de episodios médicos hicieron que el seguimiento de cada nueva alerta fuera extremadamente riguroso.
El alta médica llegó el 15 de junio, luego de 29 días de internación en el Sanatorio Mater Dei. Lejos de resguardarse, el periodista reapareció ese mismo día en los estudios de Crónica TV, adonde asistió en silla de ruedas para reencontrarse con sus compañeros. En el canal lo recibieron con aplausos y un brindis, en un clima de celebración por su recuperación y por la posibilidad de volver a verlo en pantalla, aunque todavía con visibles secuelas físicas de todo el proceso.
Su regreso al trabajo había sido interpretado por su círculo cercano como una muestra del carácter de Gelblung, reconocido por su intensa dedicación profesional y por su dificultad para aceptar el reposo, incluso frente a indicaciones médicas explícitas. Ahora, la nueva internación vuelve a encender las alarmas en torno a su salud y plantea interrogantes sobre los tiempos y las condiciones en que podrá retomar su agenda laboral, mientras los médicos se enfocan en estabilizar los valores alterados y asegurar que esta vez la recuperación sea sostenida.
