El femicidio de Agostina Vega volvió a sacudir a la sociedad argentina y reabrió con fuerza el debate sobre la violencia de género y la responsabilidad del Estado frente a estos crímenes. En este contexto, los dichos del presidente Javier Milei sobre la figura legal del femicidio generaron una fuerte polémica. El mandatario sostuvo que esta figura contradice el principio de igualdad ante la ley, al insinuar que la vida de una mujer vale más que la de un hombre. Este planteo fue rápidamente refutado por referentes feministas, comunicadoras y amplios sectores sociales que remarcan la importancia de mantener el agravante por género en los casos de violencia extrema.
Desde el canal de streaming Olga, la creadora de contenido Marti Benza expresó su indignación frente a las palabras del Presidente y puso el foco en la experiencia cotidiana de las mujeres. “Solo pasa con las chicas. Entonces, no es que tu hija se cuide, porque nos cuidamos y no importa”, afirmó, describiendo la sensación de vulnerabilidad que atraviesa a las jóvenes aun cuando extreman las medidas de precaución. Para Benza, el problema no es la conducta individual de las mujeres, sino un entramado social y estructural que las expone a la violencia de manera sistemática.
En su descargo, Benza profundizó en la idea de que el cuidado personal no alcanza para garantizar la seguridad. “Nos cuidamos y no es suficiente. Salimos a la calle, por más que estemos atentas, por más que nos estemos cuidando y sigue sin importar”, señaló, reclamando políticas públicas y una transformación cultural que empiece “desde los colegios, desde arriba”. La influencer apuntó directamente contra Milei: “El Presidente no puede salir a decir que el femicidio no es un femicidio, que por decir la palabra femicidio, la vida de la mujer tiene más valor. No es así”. Y remarcó que la categoría legal se construyó justamente porque el agravante reside en el género de la víctima: “Por algo se luchó para que exista la palabra femicidio, porque el femicidio tiene incidencia en que es mujer, en que el agravante es por el género y no es al revés porque no pasa al revés”.
La conmoción por el crimen de Agostina también se trasladó a la televisión abierta. En el programa A la Barbarossa, transmitido por Telefe, su conductora Georgina Barbarossa no pudo contener las lágrimas al hablar del caso y lanzó un duro mensaje contra la Justicia y las fuerzas de seguridad. Barbarossa cuestionó el accionar policial desde el primer momento. Recordó que la joven desapareció un sábado y que, según el relato de la familia, cuando la madre fue de madrugada a radicar la denuncia, la Policía se negó a tomarla. La conductora calificó de deficiente la investigación inicial y criticó el primer allanamiento: “Ni siquiera fueron arriba, ni siquiera chequearon, ni vieron que había manchas o huellas digitales. No chequearon nada porque buscaban una nena con vida”.
En un tono cargado de bronca y frustración, Barbarossa denunció que “siempre las perjudicadas somos las mujeres” y apuntó contra quienes tienen poder de decisión: “Estos hombres, estos fiscales, estos jueces, estos policías o los que están dirigiendo el país, de una u otra manera, no se dan cuenta de que nos están matando”. La conductora se preguntó qué clase de humanidad y sensibilidad tienen quienes deben impartir justicia y diseñar políticas públicas, y si son capaces de pensar que la violencia también puede alcanzar a sus propias madres, hermanas, hijas o ahijadas. Frente a ese panorama, reclamó cambios de fondo: “Es gente que no tiene criterio o hay que modificar la ley. ¡O nos van a seguir matando así sucesivamente!”. En medio del dolor por Agostina, sus palabras y las de Marti Benza condensan una demanda social cada vez más urgente: que el Estado, la Justicia y la dirigencia política asuman la gravedad de la violencia de género como una cuestión prioritaria y no negociable.
